Mirar al pasado para analizar el presente y explicar qué ha pasado con Grecia y por qué se ha llegado a esta situación.
Como si de un juego se tratara, Grecia se encuentra en la última casilla del juego en la que hay que tomar una decisión e ir hacia un lado o hacia otro.
Mirando al pasado podemos ver que la situación actual de Grecia viene de lejos. Nos remontamos a los años 90 cuando las economías del mediterráneo tuvieron que estructurar su economía y sanear sus cuentas públicas para cumplir los criterios de convergencia de Maastricht y así formar parte de la moneda única.
Grecia para entrar a formar parte del Euro falseó sus cuentas públicas para mostrar unas cuentas lo suficientemente sólidas. Aquí tenemos el primer problema ya que esta “creatividad contable” hizo que Grecia entrara a formar parte de la moneda única con unas cuentas públicas falseadas.
Cuando llegó la época de bonanza económica entre el año 2002 y 2006, los países del Euro y Grecia en particular tiraron demasiado de la deuda pública y empezaron a endeudarse cada vez más sin pensar que esta época llegaría a su fin y llegaría la crisis. En el caso de Grecia, su PIB dejó de generar y debían empezar a servir la deuda pero los intereses eran tan altos que no podían pagarlo y nadie quería financiarla dando pie a los primeros impagos.
Cosa que a todos sorprendió el año pasado es que Grecia volvió al mercado de capitales y volvió a emitir bonos griegos que la gente sí compraba pero la alegría duró poco y otra vez se vieron los problemas de la deuda pública, volvió la desconfianza y la falta de financiación.
No olvidemos que la situación actual de Grecia se ha dado a pesar de que hay un fondo de rescate del BCE que ha dado liquidez a los bancos y de que al FMI le aplazó los vencimientos de la deuda hasta el día 30 de junio pero aun así no se ha podido hacer frente a los pagos porque se necesitaría liberar la última parte del rescate.

