El Servicio de Atención al Cliente es un departamento obligatorio para las entidades de crédito, empresas de servicios de inversión y sociedades gestoras. Su función es gestionar las consultas, quejas y reclamaciones de los clientes relacionadas con productos y servicios financieros.
Responsabilidades:
- Atención personalizada: Responder a las dudas y preocupaciones de los clientes.
- Gestión de reclamaciones: Canalizar y resolver quejas sobre las operaciones financieras.
- Información transparente: Garantizar que los clientes estén informados sobre cómo acceder a este servicio, tanto en las oficinas físicas como en las páginas web de las entidades.
Este servicio es clave para garantizar la protección y satisfacción de los clientes en sus relaciones con las entidades financieras.