La custodia de valores es un servicio de inversión que implica el mantenimiento y gestión de una cuenta de valores por parte de un intermediario financiero. A cambio de una comisión, el intermediario se encarga de:
- Gestión y actualización: Mantener al día las posiciones de la cartera del cliente.
- Facilitación de derechos: Permitir al cliente ejercer los derechos derivados de la tenencia de valores, como el cobro de dividendos o la participación en juntas de accionistas.
Cálculo de la comisión:
Cada entidad puede calcular esta comisión utilizando distintos criterios, como:
- El nominal de los valores custodiados.
- El efectivo asociado a los valores.
- Una tarifa mínima por cada valor o mercado gestionado.
Este servicio es esencial para los inversores que buscan mantener su cartera organizada y actualizada.