La duración es un concepto financiero que puede interpretarse de distintas maneras, pero en términos generales representa la vida media ponderada de un valor de renta fija, calculada en función de los flujos de ingresos esperados, su cuantía y el tiempo que resta hasta su percepción.
Usos principales:
- Medida de vida media: Proporciona una estimación del tiempo promedio necesario para recuperar el importe invertido en un bono, ajustado por el valor temporal del dinero.
- Sensibilidad al tipo de interés:
Mide cómo varía el precio de un bono ante cambios en los tipos de interés.
Una mayor duración implica mayor sensibilidad y, por ende, mayor riesgo frente a las fluctuaciones de los tipos.
- Neutralización del riesgo de tipos: Indica el momento exacto en la vida del bono en el que puede venderse sin estar expuesto al riesgo de variaciones en los tipos de interés.
La duración es una herramienta clave para los inversores en renta fija, ya que permite evaluar tanto el riesgo como la estrategia de inversión en función de los objetivos financieros.