La Unión Europea ha establecido seis objetivos medioambientales clave dentro de sus planes de acción para fomentar la sostenibilidad. Estos objetivos son:
- Mitigación del cambio climático: Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Adaptación al cambio climático: Reducir la vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático.
- Uso sostenible y protección del agua y recursos marinos: Garantizar la disponibilidad de agua limpia y ecosistemas acuáticos sanos.
- Transición hacia una economía circular: Promover la reutilización, reciclaje y minimización de residuos.
- Prevención y control de la contaminación: Reducir la contaminación en todos los ámbitos.
- Protección y recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas: Preservar la diversidad biológica y restaurar ecosistemas dañados.
La Taxonomía Europea sirve como referencia para identificar actividades económicas sostenibles que contribuyan significativamente a estos objetivos, siempre y cuando no perjudiquen otros objetivos ni contravengan los criterios técnicos establecidos.
Consulta los términos Finanzas sostenibles e Inversiones sostenibles para más información sobre las políticas ambientales y su impacto en las finanzas.