Un fondo cotizado, o ETF (Exchange Traded Fund), es una institución de inversión colectiva cuyo objetivo principal es replicar el comportamiento de un índice bursátil, una cesta de valores, o un activo específico. Su característica distintiva respecto a los fondos de inversión tradicionales es que las participaciones no son compradas o vendidas directamente a la gestora, sino que se negocian en las Bolsas de valores como si fueran acciones.
Características principales:
- Replicación de índices: Su política de inversión está diseñada para seguir la evolución de índices de referencia como el Ibex 35, entre otros.
- Negociación en Bolsa:
- Se pueden comprar y vender en tiempo real durante el horario de mercado.
- Operan en un segmento especial de negociación que garantiza la transparencia y la actualización constante del precio.
- Valor liquidativo estimado: Durante la sesión, se calcula y publica un valor liquidativo estimado para proporcionar a los inversores una referencia del valor de sus participaciones.
- Ventajas:
- Liquidez: Transacciones inmediatas en el mercado.
- Costes reducidos: Menores comisiones frente a los fondos tradicionales.
- Diversificación: Acceso a una cartera diversificada con una sola operación.
El fondo cotizado es una herramienta versátil, útil tanto para estrategias de largo plazo como para operativas de corto plazo, ofreciendo flexibilidad y eficiencia a los inversores.