La agrupación de acciones, también conocida como contra-split, es una operación societaria mediante la cual se reduce el número total de acciones en circulación, aumentando su valor nominal de manera proporcional. Esta operación no altera el capital social de la empresa. Por ejemplo, si una sociedad con un capital social de 1.000.000 de euros, dividido en 1.000.000 de acciones de 1 euro, decide agrupar cada 10 acciones en una, el nuevo valor nominal será de 10 euros, con un total de 100.000 acciones. Este ajuste incrementa la cotización por acción de forma proporcional y busca reducir la volatilidad en el mercado, especialmente en casos donde pequeños movimientos de precio (ticks) representan variaciones porcentuales significativas.