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¿Cómo invertir en fondos de Inversión?

Aprende a invertir en Bolsa

Todo ahorrador debería realizar un conjunto de reflexiones antes de invertir en fondos de inversión. En muchas ocasiones, la primera vez que se invierte en fondos significa cambiar los productos de ahorro tradicionales, como los depósitos, para poner una parte del capital en bolsa. Las dudas más frecuentes suelen ser qué nivel de riesgo asumiremos, qué tipos de fondos incluiremos en el portfolio o cuántos productos se añadirán. En este artículo trataremos de ver qué factores se deben contemplar para optimizar la inversión en fondos en el número de activos o fondos a invertir.

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Un fondo de inversión es un vehículo de inversión cuya característica principal es la diversificación que aporta a nuestro patrimonio. El conjunto de activos que se agrupan en un fondo es muy amplio, ya sea al invertir en un mercado concreto o de forma global. Con esta definición podemos pensar que si invertimos en un solo fondo que invierta de forma global, tanto en los mercados de renta fija como en renta variable, ya conseguimos tener nuestros ahorros diversificados. En la práctica esta situación no es óptima y debemos acumular más de un fondo, ya que así toda la evolución de la rentabilidad de nuestro dinero la derivamos a un solo equipo gestor.

Este tipo de categoría, donde se combinan activos de renta fija y de renta variable, se describe como un fondo mixto. Cuanto más concentre su exposición a un mercado, más sencillo será poder controlar la evolución de un fondo y las perspectivas sobre este. Una situación similar sucede con los mercados emergentes. Las diferencias entre los países son muy grandes para invertir de forma global. Es decir, es importante añadir varias categorías de fondos, que el inversor elija los fondos líderes en cada clase y combinarlos adecuadamente para optimizar la inversión en fondos.

Otro aspecto que influye al considerar cuántos productos añadir, es la rentabilidad objetivo que queremos obtener de nuestro dinero. Cuánto más rentabilidad esperemos más riesgo se deberá asumir, y esto se traslada en un aumento del porcentaje a invertir en renta variable. Consideramos que es adecuado aumentar el número de fondos cuando más riesgo asumimos. Existen muy buenos fondos de Renta Variable Global, pero preferimos seleccionar las economías y sectores adecuados, lo que inevitablemente implica invertir en un mayor número de fondos. De esta manera, si uno de los seleccionados tiene un comportamiento negativo, el objetivo es que la cartera se perjudique lo menos posible.

La diversificación, clave al invertir en fondos de inversión

Es importante que los fondos seleccionados tengan poca correlación entre ellos. Es decir, para diversificar y reducir el riesgo, si añadimos varios fondos de renta variable de diferentes economías europeas, no conseguiremos el efecto deseado, ya que al pertenecer al mismo continente su evolución en muchas ocasiones es muy parecida. Si se combinan economías como Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil o India, en este caso conseguimos una mayor diversificación y necesariamente aumentamos el número de productos contratados.

En el caso de los fondos de inversión sectoriales, son fondos muy concretos donde el gestor solo puede invertir en un conjunto de empresas que tengan una actividad económica similar. Son más especializados y el porcentaje de exposición no puede ser muy elevado. Un inversor que cuenta con estos fondos en su cartera tiene un mayor número de fondos que otro inversor más tradicional o con un perfil más defensivo.

Consejos para invertir en bolsa

Hasta aquí hemos visto que, al aumentar el riesgo asumido, consideramos que es necesario aumentar el número de fondos a invertir, ya sea a través de diferentes economías o sectores. En cambio, si el perfil de riesgo del inversor es defensivo y el objetivo es mantener una volatilidad reducida, conseguir unos resultados constantes para superar la inflación y no verse afectada por los vaivenes de los mercados, el número de fondos en la cartera no debe ser muy elevado. En este caso, una cartera formada únicamente por fondos de renta fija tampoco sería lo más adecuado. Existen fondos de gestión alternativa con poca exposición al mercado y con poca correlación a los mercados tradicionales que pueden formar parte de un portfolio conservador. Para un inversor defensivo que no desea que su dinero pierda rentabilidad a corto plazo, ni quiere tener exposición a la bolsa (ya que siempre ha ahorrado a través de depósitos), un portfolio de entre 5 o 6 fondos ya puede ser suficiente.

No hay un número correcto de fondos en el que poner nuestro capital. Como inversores debemos ser conscientes del riesgo que queremos asumir, de los mercados que queremos abarcar o de los sectores donde queremos posicionarnos. En todo caso, trataríamos de no invertir más de un 20% en ningún fondo, siempre que la filosofía de inversión de este sea defensiva. Se pueden incluir las categorías de renta fija, alternativos con poca exposición al mercado o mixtos defensivos. Si el fondo a invertir es de renta variable y abarca una región económica, el porcentaje máximo sería del 15%. Aconsejaríamos por ejemplo, un fondo de renta variable de Europa, de Asia o que se invierta en mercados emergentes. Al limitar la inversión a una sola economía o país no invertiríamos más del 10% en este fondo, y para completar nuestro conjunto de fondos en los activos sectoriales no destinaríamos más del 5%.

La diversificación excesiva puede provocar ineficiencias en la evolución de la cartera. Sin embargo, una buena selección y combinación de fondos supone reducir el riesgo no sistemático de la cartera y, en consecuencia, una optimización de la inversión.

21/09/2017

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